22 marzo 2008

"Los rusos tenemos un dicho...


... que un transplante de córnea es como cambiar un parabrisas"
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Ésa es una de las perlas que pudimos oír en la nueva película de "The Eye" (Visiones), de Jessica Alba. La muchacha es ciega desde pequeña, y se somete a un transplante de córnea de una tía muerta que decían los del pueblo que era bruja Tras el transplante empieza a ver visiones y cosas feas que no son reales. Su médico como es lógico, pasa de ella y no le hace ni puto caso (pero al final creemos que se lo tira, porque está potentorro). Al final se quita las córneas otra vez, como si las listas de espera para transplantes de órganos fueran chicas. Creo que he dicho tarde que el post es algo spoiler, pero bueno.

Nuestra conclusión fue que estuvo algo flojilla y gilipollesca, pero como siempre, le sabemos sacar partido a cualquier cosa y gracias a eso, os adelantamos un poco la trama, pensamientos y conclusiones desde nuestro subjetivísimo punto de vista:

Jessica Alba (a la que desde ahora llamaremos "La Yessi"), empieza a ver gente muerta. ¿A ver si van a ser las lentillas?

Destacar el guión del Niño Chino Muerto ( ellos prefieren ser llamados chinorris, japos, o malditos amalillos): "¿has visto mi cuaderno de notas? ¿Has visto mi cuaderno de notas? ¿Has visto mi cuaderno de notas? ¿Has visto mi cuaderno de notas?..." (así hasta que se tira por una ventana con una hostia de 11 pisos. Él solo, sin que nadie se lo diga. La Yessi lo flipa en colores siempre teniendo en cuenta su capacidad visual, pero mucho más cuando el chinorri vuelve a estar detrás suya de repente. Ha subido rapidísimo los 11 pisos y sigue preguntando por el cuaderno de los cojones).

Guionazo, también, de la Señora Hilmer (vieja que Yessi ve morir en el hospital): "tengo mucho friiio..... tengo mucho friiiio..... tengo mucho friiiiio...... tengo mucho friiiiiiiio... tengo mucho friiiiiiio..... Esto nos da que pensar muchas cosas, entre otras cosas que a los fantasmas los lobotomizan repetidas veces antes de soltarlos por ahí a acojonar gente.

En otro momento, la Yessi está viendo la tele con sus córneas de segunda mano, que según su médico, son como parabrisas. De hecho no fue a operarse al hospital, sino directamente a "Carglass cambia, Carglass reparaaa!!" donde además le hicieron un 15% de descuento en cambiar las lunas del coche. El caso es que estaba viendo la tele y se queda dormida, y al despertarse podemos ver como en la tele están echando a una tía que no para de sobar a un caballo tumbado, imagen que cualquier persona podría considerar como de íntima para el caballo y la señora. Ya ni subliminal ni ná, para qué.

Acto seguido tiene otra visión en la que empieza a salir humo de debajo de las puertas, algo así como Lluvia de Estrellas, qué gran programa. En cualquier momento esperábamos ver a Bertín Osborne presentando al Niño Chinorri 1.0 que se convierte en Estúpido Niño Chinorri 2.0 Beta, que ahora no sólo busca su cuaderno de notas incesantemente, sino que tiene además la cabeza metida para dentro como cuando le aprietas la cabeza a la Barbie y un impermeable comío de mierda.

A la Yessi las visiones le cambian la casa. Tiene un piso precioso pa ser ciega, pero siempre está la misma silla. Una silla que es la madre de las sillas, pero por el asco que da de vieja, roñosa, putrefacta, color marrón mierda y oxidada. Tendrá un gran valor sentimental o algo, sino no se explica el porqué de tener tal foco de infecciones en casa.

Cuando baja en ascensor en principio parece que va sola, pero de pronto aparece un señor mayor que mira hacia una esquina como si tuviera que estar 10 minutos sin amigos por haber contado un chiste sin gracia. La Yessi se acojona no sólo porque el tío levite, o tenga la cara como si se la hubiera llevado por delante un tren de cercanías o se acerque peligrosamente hacia ella. Creemos que es por la de hongos que tenía el viejo en los pies. Ese pie tenía pinta de no haber visto el agua en años, le salían hasta trufas de entre los dedos. Era el lugar donde reponía Super Mario.

La Yessi después de todo esto va acojoná viva por la vida y no es de extrañar, lo que le hace entrar a todos los sitios con demasiado ímpetu, corriendo y medio llorando aunque no esté pasando nada. Eso desde fuera queda raro. Es como si eres dependienta del Bershka (se llama la Yessi, dónde iba a ir a comprar si no) y de pronto entra una tía rompiendo el cristal del escaparate con el codo haciendo saltar todas las alarmas mientras chilla cosas sin sentido alguno, se mete en el probador, sale y te pide una 38 porque los pantalones le quedan muy bajos de talle. Pero en esta película estas entradas triunfales se ve que no le sorprenden a nadie.
Tampoco le soprendió a la hermana que rompiera el espejo del baño de un puñetazo porque el reflejo le incitaba a sacarse los ojos, porque la Yessi estuvo rápida y tapó los cachos con una toalla. Seguro que la hermana no se preguntaría: ¿dónde me veía la cara antes que ahora no caigo?

Total, la Yessi empieza a investigar y descubre que su donante era mexicana, y tira pá Mexico lindo con el médico (que empieza a darse cuenta que por muy loca que esté, sigue siendo Jessica Alba y hay que tirársela si hay ocasión) y llegan a un pueblo en el que a veces tienen acento de Albacete, gracias a que los americanos siguen pensando que aquéllo es España.
En esta parte cabe destacar la intensa labor del cámara en la película, que se tira enfocándole el culo a Jessica Alba lo menos 10 segundos, en un momento en el que debería estar grabando a una pobre señora a la que le estaba dando un infarto.

La Yessi ata cabos y se va a la casa de la donante, y la madre le explica que la niña se ahorcó porque no paraba de ver visiones feas y la gente le odiaba y le echaba la culpa de las desgracias del pueblo: que la vieja se rompía la cadera porque el ayuntamiento no arreglaba las losas que rompían las raíces de los árboles, que el reloj de sol de la plaza iba atrasado, que el termo no funcionaba y nos tuvimos que duchar con agua fría, que si al niño no le salían los dientes definitivos, que España no ganaba Eurovisión; pues se iban a quemar a la pobre muchacha y a hacerle pintadas en la puerta.
En sus visiones ve como la donante llegó a una fábrica donde estaba medio pueblo metido trabajando y pidió que salieran que se iban a morir, y llamaba chillando a la madre que estaba allí también: mamaaaaaaaaaaa!!!!! mamaaaaaaaaaaaaa!!!! mama por diooooooos!!! mamaaaaaaaaaaaa!!! mamaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!. Echaron a la muchacha por escandalosa (estaba despertando a los muertos) y porque la odian y acto seguido sale la sorda de la madre y dice: oye, es que me habéis llamao? He notao algo, ¿o he sido yo? Total, que se quema la fábrica.

En esas que la Yessi tiene otra visión y oye (porque el sonido viene de regalo con las córneas) a alguien entrando a la casa, y pregunta: ¡Médico! ¿Eres tú? (no recordamos su nombre). ¿Médico? ¿Estás ahí? ¿Médico?

A ver Yessi, cariño. Si fuera el médico te lo habría dicho, porque no es tan hijo de puta como para esconderse detrás de la puerta y asustarte con la neura que llevas ya encima. Estaría bueno. Pero ella sigue empeñada y lo busca, hasta que encuentra una trampilla en el suelo y la abre, porque en México se ve que tienen por norma que si llevas más de 20 minutos en una casa puedes hacer lo que te de la gana. Allí es donde ve a la donante muerta ahorcándose (una visión evidentemente, si está muerta ¿cómo se va a ahorcar otra vez? Sería redundante). No puede evitar que se ahorque porque Yessi es un poco manca y la abraza.
Entonces llega el médico y la imagen es ésta: Yessi llorando tirada en el suelo y abrazando un trozo de aire.
En ese momento suponemos que al médico se le pasaron muchas cosas por la cabeza: irse corriendo, dejarla encerrada sin comida y no volver, no tirársela por si es infeccioso, cuál era el número del psiquiátrico, etc. Pero la ayuda.

Volviendo a Estados Unidos llegan a la frontera pero los paran porque hay una persecución al otro lado. Yessi se da cuenta que sus visiones la alertan de la explosión inminente del tanque de gasolina de un camión, que matará a todos los que están allí. Se vuelve loca y saca a todos de sus coches, gente que no sabemos por qué hacen caso a perturbadas. Todo revienta y a ella se le meten cristalitos en los ojos.

Lo siguiente que recuerda es al médico en el hospital: los has salvado! los has salvado! los has salvado! los has salvado! los has salvado!...
El secreto de esta película como habréis visto es repetir una frase estúpida todo lo que se pueda un poco antes de que el público empiece a extrañarse. Éxito asegurado oigan.
La Yessi vuelve a ser ciega.

Fin.

Conclusión: ponte gafas.


Aquí tenéis el trailer:



Un saludo de Dreamer y Bayana.

1 comentarios:

Gloria dijo...

jajajaj, me meao de la risa con tu resumen de la peli, que ya veia yo venir, que el guión iba a ser más soso que un yogurt de agua... por lo menos la has animado mucho más jajaj!!! ;)