Buenas, bloggunos. Hoy escribo porque a veces me siento decepcionada, poco identificada con la visión que los medios tienen (o quieren que la gente tenga) acerca de nosotros, los jóvenes.
Siempre están generalizando hechos aislados, concretos, como que un chaval pegue a un vagabundo porque le miró un pie o que la típica Yoli diga: ¡¡me vah a comé la pipa er coñooooo!!!, que hacen pensar que somos todos así. O te sacan una estadísticas del tipo: "El 99,5% de los jóvenes entre 13 y 18 años se emborracha y practica el botellón. El 0,5 restante sólo bebe Pepsi, pero se droga bastante."
Sin ir más lejos, os comento el reportaje de Espejo Público sobre las becas para estudiar inglés en verano. Malta es uno de los destinos preferidos por los jóvenes españoles que optan a esta beca por ser el más económico. Dreamer estuvo allí y os lo puede contar con más detalle.
Según la visión que nos mostraba Espejo Público, allí no se aprendía inglés, eso era para estar el día entero borracho desperdiciando el dinero de la beca y de los papis en alcohol, y tirarse el verano bailando como una prostituta en las discotecas. Lo que no cuentan son las penosas condiciones en las que se encuentran las residencias, el ruido, la obligación de asistir a clases diarias de inglés si quieres el título. ¿Por qué? Porque lo que realmente importa es el sensacionalismo.
Pero venía a comentar otra cosa.
Hace poco leí en algunos blogs comentarios acerca la emisión de un debate en un programa de Canal Sur acerca de la educación sexual de la juventud (agarraros a algo porque tiene tela). Por supuesto, pondrían a debatir, aparte de alguna sexóloga, a cualquier maruja con cara de no tener ni puta idea que se encontraran por la calle (por cierto, me hace gracia que hablando de los que piensan los jóvenes, no hubiera jóvenes en el debate), porque el rigor brillaba por su ausencia: ponían cortes de la peli American Pie para dar a entender que es eso lo que piensan los jóvenes del sexo. Ya de paso podrían haber invitado a la madre de Stifler y lo bordan.
Pero el momento apoteósico del debate llega cuando interviene un cura jesuita llamado Jorge Loring y dice:
"El virus del sida es más pequeño que los poros de la goma del preservativo y se cuela por ahí, como una pelota de tenis en una canasta de baloncesto".
Y el tío se queda así, tan ancho, después de la película que se monta (según he oído, el VIH se ha desarrollado tanto que no sólo atraviesa los poros del condón, si no que con espadas láser de luz destruyen la capa de látex dejando vía libre a los espermatozoides para llegar al óvulo o "Estrella de la Muerte" para hacerte un bombo). Desde luego si pretendía educar a la población se lució.
Pero es que eso no fue todo. Aparte de ese genial postulado de Microbiología, soltó cosas como: "Una chica que se acuesta con el primero que le gusta es una prostituta” (no, amigo, esas son mujeres normales, prostitutas son las que cobran) o “Usar la píldora anticonceptiva del día después es convertirse en un asesino”.
El cura en cuestión, con chicas que se acuestan con chicos que les gustan
J
uzgaz vosotros, bloggunos. No me puedo creer que aún pulule gente así de retrógrada a estas alturas, y que además permitan que un ignorante opine en un debate sólo porque sus barbaridades suban la audiencia. Espero que sea por eso, no por la documentación científica con la que acompañaba sus declaraciones. Lo único que hacía el tío era publicitar su libro "
Para Salvarte" que por el título tiene que ser alucinante, alucinante.
Bendita ignorancia, nunca mejor dicho.
Nos vemos en el próximo post.
Un saludo de
Bayana.